La pasada semana los reguladores de la Comisión Federal de Comercio de EE.UU. (FTC por sus siglas en inglés) decidieron ampliar la investigación antimonopolio que tienen abierta sobre Google, extendiéndola a la red social del buscador, Google +, después de que la compañía anunciara el lanzamiento de “Busca más tu mundo”, una variación de su algoritmo que permite incorporar a los resultados de las búsquedas contenidos de procedentes de la red social, ofreciendo resultados personalizados para cada internauta.
En concreto, la Comisión podría estar investigando si la presunta manipulación de Google en sus resultados de búsqueda para favorecer sus propios productos se ha ampliado también a Google+.
Google ha sido acusado de usar su influencia en el mercado de búsquedas -obstenta el 65% de la cuota de los buscadores en Estados Unidos y el 90% en Europa- y de excluir a sus rivales, como en la búsqueda de viajes, ofreciendo los resultados de otras compañías en lugares menos visibles que los suyos propios.
La Unión Europea también tiene abierta una investigación sobre las prácticas del buscador. En este sentido, actualmente Google se enfrenta a muchas demandas en el ámbito europeo al haber presuntamente incumplido su responsabilidad como empresa en posición dominante de garantizar que su conducta no afecta a la competencia (Artículo 102 del Tratado de funcionamiento de la Unión Europea), habiendo afianzado su dominio en los mercados de búsqueda, publicidad en buscadores y actividades relacionadas.
Aprovechando esta situación de mercado, también se ha introducido en nuevos mercados, y en particular, en los de publicidad y motores de búsquedas en dispositivos móviles. Todo ello en un contexto de adquisiciones agresivas y denuncias sobre prácticas de exclusión y explotación.
Esta situación, en la que la puerta de acceso a Internet se encuentra absolutamente monopolizada y no garantiza un marco de actuación neutral y justo, es en opinión de ICOMP insostenible desde el punto de vista legal, político y económico.